Ascega Hoy

Barra libre al estraperlo con las nuevas cuotas de autónomos

En Reino Unido o Portugal se pagan menos de 20 euros al mes por emprender, lástima que vivamos en España

El pasado Julio, el Gobierno de España anunciaba que los autónomos cotizarían por sus ingresos reales. A partir del 1 de enero entra el nuevo sistema de cotización para trabajadores por cuenta propia según sus rendimientos netos, con unas cuotas que se irán modificando hasta 2032; fecha en la que las bases de cotización serán las mismas que los rendimientos netos. Equiparándose de esta manera a los trabajadores por cuenta ajena.

Siempre se ha manifestado la incomodidad del Estado hacia la libre elección del autónomo por su base de cotización. Se presupone que una cotización inferior no devengará una pensión con garantías o que existe una manifiesta economía sumergida entre los trabajadores por cuenta ajena para cotizar lo menos posible. El sistema ya sanciona a los autónomos por sus bajas bases de cotización a través de las pensiones contributivas o la financiación, puesto que es hartamente difícil la concesión de hipotecas a este colectivo a pesar de que, por su día a día, están más habituados al pago de sus obligaciones.

La nueva ley sobre cotizaciones reales trata de que el colectivo del emprendimiento se sume a la difícil tarea de rescatar España. Con un sistema de pensiones quebrado, se busca el mayor número de cotizantes, la mayor cuantía de estas y durante el máximo período laboral posible. Ahora bien, se da la casualidad de que, si te mueres nada más jubilarte, todas esas cotizaciones realizadas no se disfrutarán por ningún miembro de la familia, siendo el mayor perceptor el Estado. Entre otras ineficiencias.

Para ver una comparativa de la situación, en España la cuota fluctúa entre los 294 y los 1266 euros al mes. En el caso de Francia cuota es en función de los ingresos, yendo desde un 14% en el umbral mínimo hasta un máximo del 48%. En Reino Unido, la cuota mínima son 14€ al mes hasta un máximo del 2% de ingresos unido a otras tasas locales más el porcentaje adscrito al IRPF. Portugal por su parte tiene un modelo parecido a España en la parte de cuotas, pero que difieren en su aplicación pasando desde 20 euros al mes en su rango inferior a 1.138 euros al mes en su rango superior. En Italia y en Alemania, también es en función de los ingresos pasando desde un mínimo del 23% y 14% para cada país hasta un máximo del 43% para Italia y 45% Alemania.

España por lo tanto se alinea con Europa en la cotización de los autónomos ligada a los ingresos reales, sin embargo, difiere completamente en su aplicación. El autónomo destruye su tesorería teniendo que adelantar lo impuestos trimestralmente al Estado, y en caso de haber sobrestimado sus obligaciones tributarias, el Estado le devolverá lo recaudado de más en algún momento del ejercicio siguiente, sin ningún tipo de interés de demora.

Básicamente, el contribuyente tiene 3 meses para cumplir en tiempo y forma sus obligaciones tributarias (o si no, sanción) y por el contrario el Estado tiene hasta un año para devolver un importe si adeudar por el mismo ningún tipo de interés, ni sanción, ni lucro cesante (ya que el coste de oportunidad de ese capital es notorio, pues podría se empleado en otro menester). También existe una diferencia en las tesorerías, puesto que esa diferencia puede causarle un roto importante a una PYME mientras que el Estado ya está quebrado.

En economía, hay una teoría técnica que se denomina la curva de Laffer. Esta relación viene a demostrar cual es el máximo que puedes pagar de impuestos hasta que te canses; es decir, hasta que te levantes un día por la mañana y te des cuenta de que te merece la pena no hacer nada y recibir una paguita antes de estar pagando más del 50% en impuestos directos e indirectos por tu actividad. Esta curva es muy importante, pues nos dice lo que pasará en España en los próximos años: se va a desincentivar el tejido empresarial puesto que es más fácil no hacer nada y vivir de la mandanga antes que luchar todos los días para que tu negocio salga a delante con los palos en las ruedas de Estado.

El ser humano es como el agua, pues busca la rendija para seguir su cauce. En el caso de la subida masiva de impuestos y ante la cada vez más negligente gestión de estos, se optará por un crecimiento de la economía sumergida pues las cuentas “oficiales” no son eficientes, ya que el Estado embauca unos impuestos con la promesa, cada vez más puesta en duda por la población, de que va a dar algo a cambio.

Por Víctor Muñoz

 

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