Ascega Hoy

Para llorar… de vergüenza

No estoy de acuerdo con la intervención de Carla Toscano en el Congreso. Acusar a la ministra de haber hecho la ley adrede para liberar violadores no es de recibo. Eso es lo sustancial.

Dicho esto, para que no quepan dudas a quienes o “quienas” leen mis opiniones, manifiesto ROTUNDAMENTE mi apoyo a una ley que defienda sin equívocos la igualdad de género y elimine para siempre las desigualdades entre hombres y mujeres. Es decir, mi postura en defensa de los derechos de las mujeres es y será incombustible como lo fue la figura de Clara Campoamor para mí el referente en la defensa de los derechos de ellas.

Lo que yo critico es la incompetencia que está generando que el espíritu de dicha ley se convierta en lo contrario de lo que se pretendía y en ese caso las críticas no pueden molestar ni considerarse ofensivas ya que por encima de los políticos y de sus insultos están los ciudadanos, en este caso ciudadanas que se sienten indignadas al comprobar los beneficios que se producen hacia los que han sido juzgados y condenados.

Establecida esta consideración es tiempo de decirle a los políticos y políticas de todo el arco parlamentario que establezcan un pacto en donde los insultos, ofensas y barbaridades sean condenados y produzcan rechazo en el Parlamento como ya lo son entre los ciudadanos de a pie. Los que creemos en la democracia y en la libertad de expresión lo hacemos “mirando a ambos lados” y condenando por igual las ofensas y no solo cuando se produzcan por parte de un lado del hemiciclo.

– «La azotaría hasta hacerla sangrar»: ( Pablo Iglesias refiriéndose a Mariló Montero)

– «hay que naturalizar el insulto hacia cualquier persona pública». ( Pablo Iglesias)

– «Es una pena que tengamos que hablar de Ana Botella, que representa todo lo contrario a las mujeres valientes. Es la que encarna ser esposa de, nombrada por, sin preparación…y además de belicista, es una mujer cuya única fuerza proviene de ser esposa de su marido y de los amigos de su marido ( Pablo Iglesias).

– “desde la tribuna del Congreso, dijo que ponía «a disposición» de Andrea Levy y el diputado de       Podemos Miguel Vila su «despacho» para que ambos se conocieran mejor. ( Pablo Iglesias).

– “Machista, franquista y saqueador”. (Irene Montero a mariano Rajoy).

  -“El secretario general de Podemos calificó en abril de 2014 al socialista Antonio Miguel Carmona, como «tonto» y «subnormal»

 -“Pablo Iglesias justificó la violencia política como «el mayor acto democrático» Actos violentos como el puñetazo a Rajoy han sido jaleados y aplaudidos desde la izquierda y justificados por el líder de Podemos, Pablo Iglesias. (Mayo 2015).

Claro está que la derecha no está libre de culpa especialmente cuando Rafael Hernando parlamentario del P.P. dijo refiriéndose a Irene y Pablo “Hay quien dice que estuvo mejor la señora Montero que usted, pero no diré yo esto porque si no, no sé qué voy a provocar en esa relación”.

A mí me llama la atención que, en la calle y en los medios, la brecha entre los políticos y los ciudadanos se manifieste cada vez con más frecuencia a través de un discurso donde impera el “ellos” y el “nosotros”. Dos mundos contrapuestos, totalmente aislados uno de otro; los políticos son vistos cada vez más como una casta completamente separada de la ciudadanía, aquella deshonrosa, ésta honrada. Estamos inmersos en la misma senda que nos marcan los políticos, cuando en realidad debería ser al contrario.

Ellos, los políticos nos solicitan el voto y con el mercadean para perpetuarse en el poder olvidándose de las promesas y de sus hemerotecas. Su programa a partir del voto, es el insulto al contrario y el olvido. Tal vez la culpa la tenga la “moqueta”, el coche oficial o el famoso Falcon. Lo utilice el que está o el que llegue, si es que llega.

VERGÜENZA DE POLÍTICOS.

Por Juan José Lojo Fandiño

 

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