Ascega Hoy

Dos temeridades estratégicas

Aunque el asunto que hoy me planteo abordar debería ocupar espacios de reflexión de primera línea en los medios de comunicación, estoy convencido de que pasará por completo inadvertido, como tantas y tantas veces ocurre con asuntos que desde determinados ámbitos no interesa airear.

Pero yo sí que voy a entrar al trapo porque se trata de una cuestión que me inquieta sobremanera desde hace tiempo, inquietud que ya he manifestado desde hace tiempo y en varias ocasiones en esta sección.

Supongo que a nadie se le escapa el hecho de que en el discurrir de varios gobiernos socialistas, España ha perdido a varias empresas estratégicas, que han pasado a manos del capital o del Estado italiano.

Por ejemplo, durante el mandato de Rodríguez Zapatero, España entregó al gobierno transalpino a la principal empresa energética de nuestro país, Endesa. Actualmente Endesa sigue siendo propiedad en un 70 %, de la eléctrica italiana Enel, cuyo principal accionista es el Estado italiano. ¡Qué paradoja!

También, no hace mucho, ya con Pedro Sánchez como presidente del Gobierno y con el beneplácito de la Comisión Nacional del Mercado de Valores, Berlusconi se hizo con más del 80% de las acciones de Mediaset España, empresa líder en el sector de la comunicación audiovisual en nuestro país. Otra paradoja.

Pues bien, ahora tras la victoria de la ultraderecha en Italia, podría ocurrir que el propio Berlusconi o algún miembro de su partido, Forza Italia, entrase a formar parte del gobierno italiano.

¿Se imaginan la situación para España? Dos sectores energéticos de nuestro país, como son el eléctrico y el de los medios de comunicación, en manos del gobierno de otra nación. Más que una paradoja, una temeridad y un auténtico despropósito.

¿Cómo podremos defender nuestros intereses mediáticos o energéticos si las empresas que lideran esos sectores pertenecen a un país competidor? Espero con ansia la respuesta de Pedro Sánchez. ¿Qué va a hacer al respecto? Tampoco tengo muchas esperanzas. Supongo que lo que hará es lo que mejor sabe hacer: NADA.

Como nada ha hecho en una de las reclamaciones en las que llevo tiempo empeñado: la supresión de las desigualdades territoriales.

Yo pensaba que un gobierno que se autoproclama socialista lucharía por la igualdad entre todos los españoles, pero nada más lejos de la realidad. Los desequilibrios son cada vez más grandes y nadie mueve un dedo para solventarlo.

En estos últimos días hemos tenido un nuevo ejemplo de esta falta de criterio igualitario.

El gobierno de Andalucía ha anunciado que exonera al 100% a sus ciudadanos del pago del Impuesto de Patrimonio. Casi al mismo tiempo, se nos anuncia que a los gallegos ese mismo impuesto se nos rebaja al 50%. ¿Qué pasa, que los gallegos somos parvos? ¿Por qué una comunidad se lo carga de un plumazo y nosotros vamos a tener que seguir pagando, aunque sea la mitad? No lo entiendo.

Urge, y mucho, que se establezca un criterio único para que todas las comunidades apliquen las mismas medidas y en la misma proporcionalidad. De lo contrario, lo único que haremos es agrandar las diferencias. Y la experiencia y la historia nos dice que en eso, como en tantas otras cosas, los gallegos siempre salimos perdiendo.

Por José Luís Vilanova

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