Ascega Hoy

España; de los más pobres de la OCDE

Solo en Grecia, la caída de los salarios reales supera a la española

Desde ASCEGA ya hace un tiempo que avisamos del aumento en los índices de pobreza.

El informe de la OCDE del pasado viernes no ha hecho más que confirmarlo.

España es el país que registra la segunda mayor caída en los salarios reales.

Y por salarios reales, se entiende lo percibido por el trabajador en nómina, una vez descontado el efecto de la inflación. Inflación que, recordemos, se situó en agosto en el 10,4 %.

La realidad de los salarios en España

También en ASCEGA nos hemos adelantado a noticias como esta:

Para que exista una efectiva subida salarial, es necesario que sea, como mínimo, igual al aumento de la inflación”. Esto es lo que significa “salario real”.

Es un índice que evita el engaño al trabajador sobre su sueldo, comparándolo con la subida de precios en la cesta de la compra.

Y así lo explicábamos en el mes de marzo, mientras el Gobierno festejaba por el acuerdo en el SMI.

Pero el reciente informe de la OCDE pone las cosas en su sitio y demuestra la ineficacia de las medidas del Gobierno de Sánchez.

Solo en Grecia, la caída de los salarios reales supera a la española.

¿Se acuerdan de cuando España jugaba en la Champions de la economía?

Fuente: CincoDías de El País

Las “tiritas económicas” del Gobierno

“Si no lo hubiéramos hecho, ahora estaríamos peor”.

Es el nuevo mantra promulgado desde La Moncloa. Evitar observar la realidad para analizar, a partir de ella, los efectos de las medidas.

Porque peor… Siempre podemos estar. Pero, ¿Cuánto nos están costando los parches del Gobierno de coalición?

Primero los estados de alarma inconstitucionales (si no lo hubiéramos hecho…), luego un paquete de medidas contra la inflación (si no lo hubiéramos hecho…), después un plan contra los efectos de la guerra en Ucrania (si no…), ahora un decretazo contra la crisis energética (es que si no…).

Pero las familias siguen pasándolo mal.

Las hipotecas se disparan en apenas unos meses. Por no hablar de las pensiones

¡Ay! Si no lo hubiéramos hecho…

Por J. Galiñanes

 

 

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