Ascega Hoy

Sálvese quien pueda

Tuve ocasión de conocer la propuesta inicial de la parte sindical de la negociación del convenio de comercio vario y … ¡vaya por Dios!

El documento está salpicado de propuestas de mejora que ni es el momento ni mejoran la productividad.

No me parece posible que sean tan desconocedores de la realidad del mercado y sus empresas.

Sobre todas esas propuestas me llamó la atención una por ideológica y oportunista.

La propuesta persigue penalizar a las grandes empresas (pago de 200 euros mensuales a cada trabajador).

Obscena la discriminación al resto de empleados de comercio e interesada por cuanto estos negociadores proceden de esas grandes empresas.

Vaya por delante mi comprensión como empresario de la función que desempeñan para equilibrar y mejorar las condiciones de trabajo.

Pero no es menos cierto que debiera preocuparles también la supervivencia de los puestos porque no es conveniente exprimir cuando no hay zumo suficiente.

 

Los sindicatos no gozan de su mejor momento de imagen y debieran ser muy equilibrados y tolerantes si quieren recuperar el apoyo social que tuvieron antaño.

No me parece que sea el mejor modo de encarar esta negociación mostrando semejante nivel de frentismo.

¿Quieren ser equipo o simplemente rivales?

En un momento donde está comprometida la viabilidad de mucho de nuestro comercio de proximidad,  y donde el geométrico crecimiento de las ventas online no invita a la apuesta por el comercio tradicional,  nos encontramos esta propuesta de negociación que ciertamente preocupa.

Preocupa porque de modo general,  se está instalando un modo de conducirnos autista, en donde poco interesa la otra parte y sí, cuanto vamos a sacar nosotros.

La empatía y la sociedad están dejando paso a un pensar solo en el presente y al individualismo exacerbado.

¿Vamos hacia un país solo de autónomos o de tiendas online?

La ceguera,  puede hacerles pensar a los representantes de los trabajadores que se los están ganando al calor de las mejoras, cuando realmente ese calor,  es un destructivo incendio de sus medios de vida.

Yo si fuese empleado de comercio estaría preocupado.

Ahora bien, más que preocupado,  intentaría estar ocupado,  porque si no interesa estar donde se decide, decidirán otros contra lo que les conviene.

De momento es solo propuesta,  pero da pavor observar lo alejados que se encuentran de lo viable.

Iremos viendo pero huele a conflicto.

Sálvese quien pueda.

Por Javier de la Fuente Lago

scroll to top