Ascega Hoy

Segunda etapa del Camino Inglés desde Ferrol: Betanzos-Santiago de Compostela

Mañana gris, nubes amenazantes, buena temperatura para los “bicigrinos”.

Desayuno colectivo, preparación de la etapa, lugares de avituallamiento, estimación de la hora de llegada a Santiago a las 17 h., con tiempo suficiente para asistir a la misa vespertina del peregrino. Tienen ocasión de leer la crónica de la primera etapa colgada en MUNDIARIO, con sus correspondientes fotografías, merced a la eficacia y disponibilidad de Ibed Méndez.

A los pocos kilómetros de la salida percibimos que la ruta del Camino Inglés desde Ferrol está viva, pues son docenas de peregrinos los que encontramos, la mayoría extranjeros. A partir de Mesía, donde se une nuestra ruta con la procedente de A Coruña, el número de caminantes aumenta de forma sensible.

Tras el calor de los saludos habituales que intercambiamos, “Buen Camino” o “Ultreya”, cada uno sigue su ritmo y con su introspección. Unos, disfrutando de los estímulos de la naturaleza: brisa, orballo, aromas, la levedad del viento entre la frondosidad de los árboles, el trino de los pájaros, la variadísima gama de verdes que se muestran ante sus ojos, el rumor de las aguas de un arroyo, una humilde iglesia que vela permanentemente a los que se fueron…

Otros, se concentran en el motivo por el que emprendieron esta inolvidable aventura, en serenar su alma, cumplir una promesa, admirar la riqueza cultural del Camino, someterse a una prueba personal acerca de su capacidad de esfuerzo y sufrimiento, de solidaridad y ocasiones de compartir, confraternizar con otras culturas y costumbres,…

En fin, cada uno gozando de paz pese al sacrificio, del silencio compartido con otros peregrinos, y de la alegría sentida al comprobar que está cercano su destino: postrarse ante el sepulcro del Apóstol, al que veneraron millones de peregrinos a lo largo de doce siglos, apoyados en su Fe.

Los escépticos tal vez confirmen la imposibilidad de admitir la identidad de las reliquias, pero no podrán negar la evidencia de la trascendencia del Camino de Santiago para España, para Europa y para la Cristiandad.

Tras un reparador descanso, la visita a la catedral para asistir a la misa vespertina del peregrino. El templo, lleno de cristianos de múltiples procedencias, según se deduce del saludo del oficiante, es una muestra del ecumenismo de la Iglesia, que se siente interiormente. Uno se integra en la legión de los millones de peregrinos anónimos que a lo largo de los siglos han compartido una misma Fe y han contribuido a crear la comunicación fraternal de los seres humanos.

Por Alfonso García López

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