Ascega Hoy

De representantes y representados

La huelga del transporte de mercancías por carretera me ha hecho reflexionar sobre la fábula del cerdo y la gallina. La evidente diferencia de fuerza y resistencia de unos y otros nos muestra que mientras la patronal del transporte está implicada, los conductores autónomos están comprometidos.

Este panorama no se puede valorar solo con los últimos acontecimientos sino más bien con una acumulación de circunstancias en el tiempo que ha llevado a buena parte del sector a un callejón sin salida. Y quien no tiene salida,  nada tiene ya que perder.

No me apetece siquiera valorar la falta de tacto de los portavoces gubernamentales que echaron gasolina al incendio con una ceguera que nos dejó perplejos.

El asunto que me ocupa es quien representa y quien se siente representado, porque coincidiremos todos en que para que el sistema funcione con un orden razonable precisa de interlocutores válidos y que además sean reconocidos.

Ese sano juego de equilibrios entre poderes con frecuencia se difumina entre sibilinas compras o adocenamiento. Somos mamíferos y respondemos a las caricias.

Política, Medios de Comunicación, Sindicatos, Asociaciones. ¿Quién es realmente libre?, depender de subvenciones, posición, empleo o cargo no deja de ser una caricia que nos llega desde el Poder.

Implicarnos allá donde se toman las decisiones que nos afectan y/o apoyar a los que se implican no debiera generarnos tanto recelo. Si realmente queremos sentirnos representados tenemos que dar un paso al frente o asumir que otros decidirán por nosotros.

Lo que ha ocurrido en el sector del transporte ha marcado un antes y un después. Parece evidente que con más o menos acierto esta nueva Plataforma si parece que hace sentirse representados a muchos transportistas. Esta situación ha puesto patas arriba el modelo de representación.

Una vez que baje el suflé y con la fuerza que mostraron tendrán que decidir si son flor de un día. Y si deciden continuar les tocará bajar a la tierra y asumir que deben ir por el cauce para que todo sea ordenado. Necesitarán organización, capacidad de cesión y entender que a partir de ahora recibirán caricias no porque los quieran sino por si acaso.

Y probablemente luego la política lo inundará todo de nuevo. ¡Somos mamíferos!

Por Javier de la Fuente Lago

 

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