Ascega Hoy

Solo humo

Nada importa el lugar que ocupamos en el contexto de Europa, marginados, olvidados, sin relevancia alguna ocupamos el cuarto lugar en deuda pública en Europa y el primero en mayor % de parados 14,7 (duplicando la media europea)

 

“La pandemia no ha sido un freno, sino un acelerador de un gran proceso de modernización, reformas y avances sociales que está viviendo España”

Estas afirmaciones pronunciadas por el presidente del gobierno de España reflejan sin lugar a ninguna duda la banalidad de anteriores afirmaciones que eran cambiantes en función del momento en los que los sondeos resultaban desfavorables.

Nada importa que las hemerotecas conserven (hasta que las borren), afirmaciones como “hemos vencido al virus “, “salgamos a consumir”, “quitemos las mascarillas y que se vea la sonrisa”, “no podría dormir tranquilo con ese señor (Pablo Iglesias) en mi gobierno” , “jamás, «Si quiere se lo repito otra vez», pactaré con Bildu” y las hilarante “hemos salvado a 450.000 ciudadanos.”

El ego nubla la visión y  se convierte en adictivo al  anteponer su permanencia en el poder a los datos macroeconómicos. Nada importa el lugar que ocupamos en el contexto de Europa, marginados, olvidados, sin relevancia alguna ocupamos el cuarto lugar en deuda pública en Europa y el primero en mayor % de parados 14,7 (duplicando la media europea). Por si ello no fuese suficiente estamos a la cola de la recuperación en los países de la Comunidad Europea.

Las reformas de determinadas leyes no se producen con la celeridad que requiere la sociedad y solamente se promueven aquellas que suponen  eliminar las anteriores, aunque funcionen atendiendo a criticarlas por ser hechas por los “otros”. Sin embargo, la lacra que supone la “okupación” de viviendas, la iniciativa para la Ley de medidas contra la corrupción que ha recibido 159 votos a favor, 178 en contra y 11 abstenciones, ha sido rechazada por el PSOE, Unidas Podemos, ERC y el PNV. Todo ello no es entendido por los ciudadanos que observan como para mantenerse en el poder, legislan para llenar las arcas de quienes les favorecen con sus votos. Entretanto las sentencias del Tribunal Supremo se comentan, pero no se hacen cumplir.

Los ciudadanos estamos ocupados por conseguir la “cita previa” para todo, sin ella no puedes hacer cola: en el médico, en el banco, para hacerte un PCR, para conseguir un certificado de lo que sea sin el cual no puedes pedir la jodida “cita previa” y no seas un abuelo que converses con un teléfono que repita eso de “para…marque 1…para…2 pulse tres o espere.”   Se trata de un sistema, sofisticado y perverso que dirigen nuestras vidas. Sin cita previa, estás fuera de los lindes de la civilización. Sin cita previa, ni siquiera existes como ciudadano. “Dicen que esto es el progreso. A lo mejor seguimos tragando, pero igual algún día se nos atraganta el desamparo y exigimos ser tratados como personas.”

El presidente del gobierno ha anunciado hoy en una cadena “amiga”, que se “regulará” el precio de los test de antígenos, lo hace ahora después de que millones de ciudadanos han pagado por ellos hasta 12 euros cuando en Francia, Alemania, Italia y Portugal su coste no alcanza los tres euros o son gratuitos. El “boom” de la demanda, del miedo, el deseo de saber si estas o no contaminado se ha reducido y los bolsillos vacíos, ahora es cuando se produce ese anuncio. Esperemos que no suceda como con las mascarillas que el precio regulado era superior al real en las farmacias.

Sin un gobierno fiable y una oposición de vacaciones…solo queda la divina providencia o el despertar de la sociedad civil.

 

 

 

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