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Ejecución presupuestaria municipal: el enfermo no mejora

Los coruñeses no se pueden permitir gobiernos municipales que dejen sin ejecutar más del 20% del presupuesto, una media de más de 60 millones cada año, mientras los ciudadanos pagan cada vez más impuestos sin que se les devuelva este esfuerzo que realizan mediante nuevas inversiones, más equipamientos públicos, mejor transporte urbano o más ayudas para quienes se atreven a emprender o que luchan por mantener sus negocios abiertos en momentos muy complicados

 

El presupuesto municipal es el compromiso más firme del Gobierno de un Ayuntamiento con sus ciudadanos. Las líneas maestras de sus políticas se reflejan en la forma de decidir cómo ejecutar el dinero obtenido a través de los impuestos que pagan los ciudadanos: inversiones para mejorar los barrios, convenios económicos con asociaciones sociales-culturales-vecinales, subvenciones para ayudar a personas en situación vulnerable, ayudas para impulsar la rehabilitación de viviendas, etc.

La sabiduría popular coruñesa ha interiorizado que el gobierno municipal de La Marea tuvo buenas intenciones, pero demostró una inoperancia abrumadora en la gestión del presupuesto municipal. Ahora tenemos un gobierno socialista en el Palacio Municipal de María Pita y vamos a analizar cómo y cuánto se ejecuta de ese presupuesto municipal, comparativamente con los últimos años.

En primer lugar, todo presupuesto municipal debería entrar en vigor el 1 de enero de cada año. Por tanto, el proceso de elaboración del mismo debería comenzar a finales de verano para pasar todo el proceso administrativo (aprobación inicial, fase de alegaciones y aprobación definitiva) antes de finalizar el año. En este primer apartado, ni Marea Atlántica ni PSOE han sido capaces de aprobar un solo presupuesto en sus siete ejercicios antes del uno de enero del año correspondiente. Ni uno. El primer día de cada año desde el 1 de enero de 2016, A Coruña ha comenzado con el presupuesto prorrogado del ejercicio anterior. Lo de 2022 alcanza el salto mortal con doble tirabuzón, ya que los coruñeses tendremos que lidiar con la prórroga del presupuesto del año 2020 por segundo año consecutivo, hecho antes de la pandemia. Por tanto, primer suspenso con muy deficiente para Marea y para PSOE.

En segundo lugar, entraremos en el análisis de la ejecución del presupuesto de cada año durante los dos últimos gobiernos municipales. Para analizarlo en su dimensión verdadera, hay que hacer un par de matices.

Todo presupuesto se compone de diversos apartados o capítulos de gasto: personal, corriente, transferencias, inversiones, etc. A modo de ejemplo, en un presupuesto como el de A Coruña, de los casi 346 millones de euros de presupuesto definitivo en 2020 (290,6 millones iniciales más 55,2 millones incorporados durante el año que provienen de ingresos inesperados, dinero sin gastar de otros años, etc.):

70,5 millones lo fueron para pagar las nóminas del personal municipal;

126 millones para gasto corriente: luz, agua, teléfono, mantenimiento de jardines – fuentes – vías públicas – aceras – contendores, tratamiento de residuos sólidos urbanos, recogida de basura, limpieza de las calles, etc.

– y 7 millones fueron para devolver a los bancos los préstamos solicitados en años anteriores.

En resumen, del presupuesto total de 2020, el 59% del presupuesto (203,5 millones), “se gasta solo”. Si los concejales de un Gobierno municipal se dedicasen a firmar pagos durante todo un año sin hacer nada más, 6 de cada 10 euros del presupuesto se habría ejecutado sin mover un dedo más allá de hacer rúbricas.

¿Y cuál ha sido el porcentaje de ejecución del presupuesto municipal de los dos últimos gobiernos? En el caso de Marea vemos que solo en un año superó por muy poco el 80% de ejecución. En el caso del PSOE, más de lo mismo. En ninguno de sus dos años logró llegar al 80% y en el ejercicio actual apenas sobrepasaba el 70% a falta de un mes y medio para final de año (último dato oficial conocido). Es decir, que teniendo en cuenta que  el 60% del presupuesto se “ejecuta solo” como decíamos antes, simplemente han sido capaces de ejecutar entre un 15 y un 20% más.

¿Qué demuestra esta escasa ejecución? La lentitud de gestión de ambos gobiernos. Refleja poca capacidad, o ninguna, para licitar y adjudicar contratos de obras en plazos adecuados, para firmar convenios con tiempo para que pueda ser justificada su ejecución por parte de entidades y asociaciones, para conceder licencias con la agilidad necesaria, para tramitar a tiempo las subvenciones para rehabilitación de viviendas o para gasto social. Es decir, refleja inoperancia y, deberían de cobrar, como mucho, el 20% de su sueldo mensual para equipararlo a su capacidad de ejecución presupuestaria real; la que resulta una vez descontados los capítulos que se “gastan solos”.

Gráfico 1. Porcentaje de ejecución del presupuesto total (2016 a 2021)
Color azul (gobierno de Marea)  Color rojo (gobierno socialista)

Si pasamos de porcentajes a cifras concretas, Marea Atlántica dejó sin ejecutar una media de 60 millones de euros cada año entre 2016 y 2018. En el caso socialista, hablamos de una media de 70 millones de euros cada año entre 2019 y 2020. En el año pasado, habría sin ejecutar más de 117 millones a falta de un mes y medio para el cierre de ejercicio.
Es cierto que en los dos últimos años nos hemos encontrado con una pandemia con efectos negativos globales, pero también sabemos que se han activado Planes de Rescate municipales, que ha permitido desviar dinero de diversas partidas de difícil ejecución para gastar en ayudas que han llegado tarde y mal y de escasa cuantía para ayudar a hostelería y comercio. Además, las empresas han activado planes de contingencia para sobrevivir a la situación de pandemia y seguir funcionando. ¿Por qué no ha hecho lo mismo el actual gobierno municipal? Porque los que nos gobiernan cobraron igual su sueldo a final de mes y no les penaliza el penoso grado de ejecución del presupuesto municipal que venden a bombo y platillo.
En conclusión, los coruñeses no se pueden permitir gobiernos municipales que dejen sin ejecutar más del 20% del presupuesto, una media de más de 60 millones cada año, mientras los ciudadanos pagan cada vez más impuestos sin que se les devuelva este esfuerzo que realizan mediante nuevas inversiones, más equipamientos públicos, mejor transporte urbano o más ayudas para quienes se atreven a emprender o que luchan por mantener sus negocios abiertos en momentos muy complicados.

No parece que haya mucha diferencia entre los dos últimos gobiernos municipales a la hora de demostrar eficacia en la gestión del presupuesto municipal. La única diferencia clara entre ambos es que el gobierno de Marea era transparente y mostraba toda la información sobre los contratos y licitaciones en las plataformas municipales y el actual gobierno socialista se ha mostrado absolutamente opaco cuando se le ha requerido información sobre licitaciones y contratos.

Gráfico 2. Millones de euros sin ejecutar del presupuesto total (2016 a 2021)
Color azul (gobierno de Marea)  Color rojo (gobierno socialista)

Continuaremos con nuestro análisis en artículos venideros, entrando en detalle de algunos apartados y partidas concretas.

Por Jorge Mariño

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